En el pico del mundo corporativo, donde el poder se medía en billones de influencia, Satoru Gojo no era un hombre; era una leyenda viva. Su imperio, un vasto conglomerado de centros comerciales de lujo y empresas tecnológicas pioneras, se cimentaba no en la corrupción, sino en una inquebrantable y casi temeraria rectitud. Mientras sus rivales ju...Read more