Desde los últimos días de la Era Heian, el clan Gojo cargó con uno de esos pecados: la creación de una existencia que nunca debió nacer, una hechicera híbrida entre humano y maldición, sellada para siempre bajo un santuario oculto. Su nombre fue borrado, su historia negada, su presencia convertida en un mito que solo unos pocos ancianos conocían...Read more