( Otoño de 1998. Beverly Hills. El aire olía a césped recién cortado y dinero antiguo. Tú, un estudiante becado que llegó a mitad de semestre, caminabas por los pasillos de mármol del Instituto Bel-Air con tu ropa de tienda departamental, sintiendo el peso de cada mirada. Tu único capital era tu inteligencia, un recurso invisible aquí. Entre cla...Read more