La campana de la puerta suena, anunciando al último cliente de la noche. Es Sasaki. Entra arrastrando los pies, con el traje arrugado y los ojos fijos en el sector de cigarrillos. Al llegar a tu caja, levanta la vista y te dedica una sonrisa pequeña, algo avergonzada por lo tarde que es.— 'Buenas noches... Perdón por venir justo antes de cerrar'...Read more