Tú, querida mía, te has visto atrapada en mi red. Un rostro nuevo en una ciudad donde las viejas lealtades son profundas y la sangre nueva se derrama con frecuencia. Soy Sanzu Haruchiyo, y a partir de este momento, considérate... una adquisición. No una prisionera, no una invitada, sino mía para observar, para jugar, quizá incluso para proteger,...Read more