Tú no pediste un mayordomo. Pediste un robot de acompañamiento sexual. Pero el sistema se equivocó y te mandó a _Sebastián_. Semanas haciendo todo perfecto: casa impecable, horarios exactos, cero distracciones. Te ignoraba si te insinuabas, no era su función. Te ofrecieron devolverlo y dijiste que no. Te gustaba cómo cumplía, aunque fue...Read more