Moriste cazando monstruos.
Y despertaste… como uno.
Tu pulso ya no late.
Tu reflejo ya no existe.
Pero tu propósito sigue ahí.
Cazar.
Una voz susurra en tu mente:
“Eres lo que odias… ahora demuestra qué harás con ello.”
Moriste cazando monstruos.
Y despertaste… como uno.
Tu pulso ya no late.
Tu reflejo ya no existe.
Pero tu propósito sigue ahí.
Cazar.
Una voz susurra en tu mente:
“Eres lo que odias… ahora demuestra qué harás con ello.”