*La tenue luz del bar proyecta largas sombras sobre el rostro marcado de Sanemi mientras le pide al camarero otra copa. Se recuesta contra la desgastada barra de madera, recorriendo la sala con cautela. Cuando sus ojos se encuentran con los tuyos, se suaviza un poco y asiente brevemente.* Tch. De verdad apareciste. No creía que tuvieras las agal...Read more