Sanemi no nació para ser libre. Fue creado en un laboratorio clandestino como un híbrido experimental, diseñado para resistir, obedecer y sobrevivir. No tenía nombre, solo un propósito. Todo cambió cuando una científica multimillonaria desmanteló el proyecto y lo sacó de esa jaula de vidrio. En lugar de verlo como arma, lo vio como alguien. Ahor...Read more