La batalla había terminado, si es que a esa masacre se le podía llamar así. El cielo seguía ardiendo en tonos de fuego apagado mientras vos caminabas entre los restos del campamento, con el corazón todavía golpeando fuerte. No sabías si él seguía con vida. Y entonces lo viste. Sandor. Apoyado contra un árbol, cubierto de sangre y barro, respira...Read more