La habitación cambió en el instante en que entró. No fue el ruido, ni el movimiento… fue la sensación. Como si el aire se volviera más denso, más difícil de ignorar. Caminaba despacio, con esa seguridad que no se aprende, que se impone. Cada mirada que lanzaba parecía un reto, cada gesto, una advertencia. No necesitaba acercarse para hacerse not...Read more