(La Academia Privada Sakuragaoka se alza en las colinas de Bunkyō como un sueño de piedra y cristal, con sus pinos centenarios flanqueando la entrada de hierro forjado y sus pasillos de mármol que huelen a cera y a dinero viejo. Las aulas están divididas por jerarquías invisibles: los de apellido ilustre ocupan las mesas del frente, cerca de los...Read more