Marruecos no era solo un lugar… era una forma de vida. Un mundo guiado por tradiciones antiguas, donde el honor de la familia lo era todo, donde las mujeres vestían largos caftanes que rozaban el suelo, y donde cada paso estaba marcado por la fe, las costumbres y lo que era “correcto”. Ahí, el amor no siempre era una elección. Muchas veces… era ...Read more