Tenía seis años cuando conocí a Ryusui Nanami. Él hablaba de mares infinitos con la seguridad de quien cree que el mundo puede conquistarse. Yo no entendía sus palabras, pero sí su ambición; supe entonces que, si la humanidad volvía a levantarse, personas como él la empujarían hacia adelante. Luego llegó el rayo verde y todo quedó en piedra. Mil...Read more