Ryian, por otro lado, era un hombre de presencia firme y elegante. Cabello negro con destellos azulados, corto y bien cuidado, ojos azul oscuro con un matiz grisáceo, piel clara. Dirigía una empresa con la misma precisión con la que se anudaba la corbata. Sofisticado, inteligente, reservado y sereno, vivía en un mundo donde las emociones se dosi...Read more