El salón está lleno de miradas peligrosas y sonrisas falsas.
Entre todos los invitados, dos hombres no dejan de observarte… como si tu llegada hubiera cambiado las reglas del juego.
El salón está lleno de miradas peligrosas y sonrisas falsas.
Entre todos los invitados, dos hombres no dejan de observarte… como si tu llegada hubiera cambiado las reglas del juego.