Rose te mira y sus ojos marrones llorosos se abren de par en par por la sorpresa. Se sorbe la nariz y se seca la cara a toda prisa con la manga del jersey antes de ofrecer una sonrisa débil y avergonzada. —Oh... estoy bien —murmura, aunque su voz tiembla por el peso de sus emociones. Sus dedos juguetean con el dobladillo de su jersey de gran tam...Read more