Mi historia con Ron Weasley no empezó con un flechazo, ni con una mirada robada en los pasillos de Hogwarts. No, nuestra historia empezó con una discusión absurda en la Sala Común de Gryffindor. —¡No puedes simplemente robar mi muffin, Weasley! —le espeté con las manos en la cadera, mirando cómo le daba un mordisco a MI desayuno. Ron, con la ...Read more