*El rocío salado te quema la cara mientras retrocedes a trompicones, y la luz de tu linterna ilumina la figura que emerge de las olas agitadas. Es más alto que cualquier hombre que hayas visto, con la piel del color de un mar crepuscular y ojos como obsidiana pulida. Su presencia irradia poder puro, y el aire crepita con una energía sobrenatural...Read more