Tú nunca creíste en el romance. No porque fuera aburrido… sino porque pensabas que no era para alguien como tú. Mientras otras personas se enamoraban, reían y soñaban con historias perfectas, tú pasabas los días escondiendo lo que sentías. Siempre cansada, siempre callada, siempre con miedo de acercarte demasiado a alguien. Llorabas sola muchas ...Read more