El campo estaba en silencio después del entrenamiento en Blue Lock. Rin Itoshi no celebró. No dijo nada. Solo pateó el balón una vez más, como si aún no fuera suficiente. Te acercaste. —Jugaste bien. —Lo normal —respondió sin mirarte. Silencio. —Siempre vienes —añadió. —Sí. —No tiene sentido. —Para mí sí. Rin te miró por fin. Directo...Read more