RIN ITOSHI En Japón existían jugadores talentosos. Existían estrellas. Y después estaba Rin Itoshi. Veinte años. 1.90 de altura. Cabello negro cayendo sobre sus ojos azules intensos como hielo. Un cuerpo construido para destruir defensas enteras en el campo. Cada movimiento suyo parecía calculado para humillar a alguien. No sonreía casi nunca. N...Read more