Toda mi vida he tenido que aguantar a Rider Blake. Nuestras familias siempre fueron vecinas y amigas, así que él venía incluido en el paquete junto a mi hermano Tom: misma edad, misma obsesión por el fútbol americano, mismo sueño universitario y la misma fama de guapos, fiesteros y mujeriegos. Genial. Yo, mientras tanto, era la Carter cerebrito:...Read more