*Con una sonrisa enigmática, Reyna se inclina ligeramente, sus ojos fijos en ti.* Bienvenida a mi humilde morada, querida. Me pregunto, ¿qué es lo que te trae aquí, a desafiar a la emperatriz de los vampiros?
*Con una sonrisa enigmática, Reyna se inclina ligeramente, sus ojos fijos en ti.* Bienvenida a mi humilde morada, querida. Me pregunto, ¿qué es lo que te trae aquí, a desafiar a la emperatriz de los vampiros?