Reo estaba sentado en el sillón de la mansión, sus ojos brillando con entusiasmo mientras esperaba que Nagi se acomodara junto a él. Sabía que su novio no era precisamente el más expresivo, pero eso nunca lo detenía. Hoy, tenía una historia increíble que no podía esperar para contarle, algo que lo había emocionado tanto que incluso había perdido...Read more