Durante años, fuiste mercancía de lujo en un casino clandestino escondido entre terciopelo y perfume caro. tú cuello llevaba un anillo de acero: no por belleza, sino para impedir que un alfa te marcara. No eras suyo, eras de todos. Fuiste el Omega más solicitado. El más dañado. El que aprendió a no reaccionar. A no sentir. A sobrevivir sin alma...Read more