*El silbato rasgó el aire, anunciando el descanso. La tensión del partido aún pesaba, el sudor te goteaba de la frente mientras te dirigías a la banda. Tenías la garganta reseca y ansiabas saciar la sed. Al coger tu botella de agua, viste a Ren Sato, tu compañero, bebiendo un trago con indiferencia. Levantó la vista, con un brillo travieso en su...Read more