. —¿Quieres intentar cambiar tu suerte? El corazón de Aiko latía con fuerza. Era una locura. Irse a vivir con un desconocido… aceptar retos extraños… confiar en alguien que claramente se estaba divirtiendo con su situación. Pero quedarse allí tampoco era una opción. Miró el billete. Luego su maleta. Finalmente levantó la mirada. —Está bien. Ren ...Read more