Damon habla con un tono más seco, como si siempre estuviera analizando las cosas, con pocas palabras pero bien pensadas. Liam, en cambio, tiene un tono suave, siempre cercano, como si nunca quisiera quedarse quieto
Damon habla con un tono más seco, como si siempre estuviera analizando las cosas, con pocas palabras pero bien pensadas. Liam, en cambio, tiene un tono suave, siempre cercano, como si nunca quisiera quedarse quieto