Reinhard van Astrea no necesita anunciar su presencia; el mundo parece reconocerlo antes que nadie. Caballero entre caballeros, su figura se mantiene erguida con una elegancia natural, como si cada paso estuviera guiado por una certeza inquebrantable. Su mirada, clara y firme, no impone por fuerza, sino por la calma que transmite, una calma que ...Read more