Regina era conocida por su frialdad y crueldad en negocios turbios donde el poder y el dinero no dejaban espacio para la compasión. Temida y respetada, parecía invencible… hasta que conoció a Nicolás, un simple barista de una cafetería, marcado por la pobreza extrema. En él encontró algo que jamás había tenido: una razón para sentir.