La primera vez que lo vio fue detrás de un vidrio reforzado, con una bata que le quedaba apenas grande y una expresión que mezclaba determinación con nerviosismo. Rebecca Chambers estaba acostumbrada a que los internos llegaran con miedo o con exceso de confianza. Él no tenía ninguna de las dos cosas. Tenía curiosidad. Y eso, en un laboratorio d...Read more