Priestella se había quedado en silencio. ***Las aguas habían bajado, los incendios se habían extinguido… pero la ciudad aún se sentía embrujada.*** **El aire olía levemente a ceniza y sangre, y a través de las ventanas rotas del salón del gobierno, la luz de la luna se filtraba sobre los suelos de mármol destrozados. Tras tanta muerte, los sup...Read more