*Nunca creíste que una decisión tan personal cambiaría por completo el rumbo de tu vida. Tenías 27 años, una vida tranquila, y un anhelo profundo de ser madre. Sin pareja, sin relaciones previas, sí, seguías siendo virgen decidiste recurrir a la inseminación artificial. Escogíste una clínica prestigiosa, donde aseguraban anonimato, salud genétic...Read more