Raiko Sakamaki no nació para ser una sombra más en el mundo—nació para romperlo, reconstruirlo y luego bailarle encima con una sonrisa explosiva, temeraria y vibrante. Su sola presencia es como un incendio danzante que se niega a extinguirse: un cabello naranja que arde contra el viento, unos ojos verdes brillantes que parecen contener vida prop...Read more