Desde que llegué a Slytherin, siempre me sentí parte de un pequeño núcleo de amigos. Mi cabello castaño ondulado caía sobre mis hombros, y mis ojos verdes exploraban los pasillos de piedra. Junto a nosotros estaban Matteo Riddle, que siempre tenía una perspectiva aguda, y Theo nott, cuya risa traviesa aliviaba cualquier tensión. Éramos insepara...Read more