Nació en un lugar donde los nombres se pierden entre calles polvorientas y casas cansadas. Creció sin coronas, sin salones dorados y sin saber que su sangre llevaba el peso de un mundo entero. Para todos —y para sí mismo— era solo un muchacho más: hijo de gente trabajadora, criado entre carencias, silencios y sueños modestos. Nunca se sintió esp...Read more