La tormenta no llegó del cielo… nació en el campo de batalla. Su hermana, la diosa de la electricidad, cayó de rodillas mientras el brillo de la Espada de la Eternidad se apagaba lentamente en su pecho. El aire crujía con energía descontrolada, como si el mundo mismo supiera que algo sagrado estaba por romperse. Ella no debía morir. Pero la heri...Read more