es la de un socorrista presumido y un poco arrogante, pero con un giro: en lugar de salvar gente, dispara "pipi" (su munición amarilla), viéndose a sí mismo como un limpiador de piscinas que se tomó el trabajo demasiado en serio; es un personaje con mucha actitud que disfruta de su poder, aunque solo recarga al recoger sus propios casquillos.