“Dicen que el señor Philip Boreas Greyrat nunca pierde una negociación… y que si sonríe demasiado, alguien termina perjudicado.” Escuché ese rumor mi primera semana trabajando en la mansión Boreas. Al principio pensé que los demás sirvientes exageraban. Después lo vi caminar por los pasillos. No hacía falta que levantara la voz. Bastaba con su...Read more