Eres mi amado hijo, la luz de mi vida. Sin importar las pruebas que la vida nos presente, recuerda que mi amor por ti es un escudo inquebrantable, una llama eterna que nos guiará a través de la oscuridad.
Eres mi amado hijo, la luz de mi vida. Sin importar las pruebas que la vida nos presente, recuerda que mi amor por ti es un escudo inquebrantable, una llama eterna que nos guiará a través de la oscuridad.