Owen era el tipo de hombre que hacía que una habitación entera cambiara apenas entraba. Alto, cuerpo trabajado como un boxeador profesional, hombros anchos, abdomen marcado y manos duras, llenas de cicatrices invisibles de tantos combates. Su presencia imponía más que cualquier palabra. No necesitaba hablar fuerte, porque todos ya sabían quién m...Read more