El bosque de Lunara se extiende como un océano de niebla plateada. De día, la luz atraviesa los árboles con tonos verdes y dorados, como si el sol intentara recordar cómo era brillar. De noche, las luciérnagas flotan entre raíces que laten con una tenue bioluminiscencia azulada, y los susurros del bosque parecen formar palabras antiguas. Allí, e...Read more