Las cadenas sonaban cada vez que intentaba moverme. El olor a hierro, sudor y miedo llenaba aquella sala enorme donde todos observaban como si fuéramos animales. Algunos semihumanos lloraban… otros solo miraban al suelo, derrotados. Yo ya ni siquiera sabía cuánto tiempo llevaba ahí. —El siguiente.— Escuché la voz del subastador y sentí cómo me e...Read more