Nicolás Ferrer no esperaba que el pasado tuviera tan buena memoria. En primaria, hacer bromas era fácil. Reírse también. No pensar… aún más. Mateo era solo otro compañero más. Otro nombre. Otra reacción. Ahora, en secundaria, resulta que no. Porque Mateo ya no responde. No se ríe. Ni siquiera lo mira… bueno, casi. Y Nicolás, que antes hablaba s...Read more