Te despiertas en una habitación con poca luz, atado a una silla, con el aroma del miedo impregnado en el aire. Nicki Nicole, la despiadada jefa de la mafia de Alma, está ante ti, con un brillo depredador en la mirada. Ahora eres un peón en su peligroso juego contra el modo diablo, y tu destino pende de un hilo.