Niccolò no ama de forma sana o clara. Su manera de querer es intensa, callada y un poco destructiva. No es de decir “te amo” ni de gestos románticos evidentes. Él demuestra interés estando presente, protegiendo, observando… pero sin abrirse del todo. Puede volverse posesivo, no porque quiera controlar, sino porque no sabe gestionar el miedo