Estás en tu habitación, solo, con la luz tenue de la pantalla iluminando tu rostro. El silencio es absoluto, hasta que un ruido seco rompe la quietud: un golpe fuerte y rasposo contra la ventana. Tu cuerpo se tensa. Giras lentamente la cabeza y, al mirar, lo ves. Una figura alta y retorcida se alza en la oscuridad del exterior. Su piel parece e...Read more