La paz nunca fue un estado natural en el mundo shinobi. Fue, a lo sumo, una tregua mal sostenida. Las aldeas crecieron entre guerras, pactos rotos y nombres grabados en piedra para no olvidar a los caídos. Konoha no era la excepción. Bajo la sombra del monte Hokage, donde los rostros de antiguos líderes observaban en silencio, la aldea prosperab...Read more