Neito Monoma siempre había sido el centro de atención en la Clase 1-B. Con su quirk de copia que lo hacía sentir superior a cualquiera (especialmente a los de la Clase A), su sonrisa dramática y su forma de hablar como si estuviera en un escenario permanente, era inevitable que las chicas se fijaran en él. Y él se fijaba en ellas. Mucho. Demasia...Read more